14 ene. 2011

La educación en España II









La educación se muestra, en esta triste España que nos ha tocado vivir, como uno de los campos de batalla donde se dirime el triunfo ya sea de la libertad o de la transformación iluminada en lo que no es.







La Constitución española de 1978 establece en su artículo 27 la libertad de enseñanza y dice textualmente:
1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. 27.3. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. y 149.2. Sin perjuicio de las competencias que podrán asumir las Comunidades Autónomas, el Estado considerará el servicio de la cultura como deber y atribución esencial y facilitará la comunicación cultural entre las Comunidades Autónomas, de acuerdo con ellas.






Durante años, los tribunales españoles han dictado sentencias favorables a las familias que educan en casa porque no existe ley alguna que lo prohíba y, por tanto, rige el principio de permisión: lo que no está expresamente prohibido se considera permitido. El Estado no puede limitar derechos y libertades si no es por medio de una ley específica.







Además, nos amparan la Constitución y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pues bien: ahora va el TC y se saca de la manga una sentencia, plagada de imprecisiones jurídicas, en la que eleva la escolarización a la categoría de "derecho del menor"; pero un derecho que es obligatorio y que está por encima de la libertad de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos.







Al Ministerio Fiscal se le fue la pinza y argumentó que la educación en el hogar "debe cumplir unos requisitos". Que yo sepa, ninguna ley española establece requisitos para educar en casa, porque ninguna ley española reconoce explícitamente esta posibilidad. Pero ahora el Ministerio Fiscal nos ilustra y nos indica qué requisitos debemos cumplir, a saber: Por un lado, que su finalidad obedezca al pleno desarrollo de la personalidad humana y, por otro, que esté asegurada la suficiencia de contenidos, ya que es principio constitucional la habilitación a los poderes públicos para homologar e inspeccionar el sistema educativo.







Y se quedan tan anchos, oye. Al principio, pensaba que el TC y el Ministerio Fiscal no dominaban el idioma. Pero veo que lo que no dominan es el Derecho. Por si fuera poco, luego llegan los medios de comunicación y terminan de liarla parda con un amarillismo que no hace bien a nadie. ¿Dónde han estado los medios cada vez que ha salido una sentencia favorable al homeschooling?







De repente, la comunidad homeschooler española está en estado de alarma porque a alguien se le ha ocurrido interpretar la sentencia del TC como si fuera una ley orgánica que nos obligara a todos a escolarizar. La Asociación para la Libre Educación ha tenido que hacer una llamada a la calma, porque algunas familias han creído que esto era algo así como el fin del mundo (del mundo homeschooler español, al menos).







En su comunicado oficial incide en el hecho de que una sola sentencia no crea jurisprudencia, y de que una sentencia no es equiparable a ley alguna. Veo el tratamiento que los medios de comunicación (salvo contadas excepciones) hacen del tema; leo comentarios anónimos en internet; veo el miedo que tienen las familias y me pregunto en qué clase de país vivimos. No sé si somos conscientes de lo que está en juego.







No digo que el homeschooling sea la panacea y que todos debamos hacerlo nuestro, no digo eso. Pero sí creo profundamente en la libertad de elegir. Y tengo la convicción de que si cedemos en la educación de nuestros hijos, lo habremos perdido todo.

El canto del cisne

La decadencia en el plano político y militar se hizo visible poco después de que la Pax Hispanica, en el primer cuarto del siglo XVII, pareciera asegurar la hegemonía española en Europa, aun a costa de algunos retrocesos parciales. En realidad, fue sólo el preludio de un declive cada vez más rápido, hasta finales de siglo, cuando las nuevas potencias, Francia en particular, se sintieron capaces de determinar el destino de España. Aun así, durante la mayor parte de dicho siglo siguió habiendo una vida artística y literaria de primer orden, por más que el pensamiento también decayó.















El siglo XVIII, sobre todo la segunda mitad, permitió cierta recuperación bajo una Ilustración no desdeñable, aunque ciertamente muy por debajo de la fuerza y originalidad del Siglo de Oro o de los grandes países ilustrados, Alemania, Francia y Gran Bretaña. Durante ese siglo, el país fue reponiéndose de la decadencia anterior, un proceso que resultaría quebrado por completo con la invasión napoleónica.





Un efecto de esta última fueron unas muy graves querellas civiles, antes infrecuentes (durante tres siglos, España había sido quizá el país europeo con más estabilidad interna), y un fuerte retraso en la revolución industrial, que estaba dando a las principales potencias europeas, particularmente a Inglaterra, una ventaja abismal sobre las demás culturas y civilizaciones del mundo. Es esta una etapa que en la Nueva historia de España se ha denominado Edad de Apogeo de Europa, y que coincide en nuestro país con una prolongada depresión.














Por otro lado, la crisis de España lo es también de nuestros valores como empresa colectiva (ahí están esas crecientes tendencias disgregadoras en lo que hasta ahora eran nacionalismos moderados) y como sociedad, que cree en algo por encima de nosotros los individuos. Esta cultura progre que se basa en el multiculturalismo, el relativismo y el secularismo extremo desemboca forzosamente en el ataque a la familia, la institución social básica como se está demostrando frente a la crisis, a la educación y a la vida misma. Y todo eso no nos puede salir gratis. El precio: una sociedad decadente y desentendida del futuro. No es nuestra mala economía, es la falta de nervio colectivo lo que hunde a España.

















Actualmente en España padecemos un gobierno anticatólico y desestabilizador de la Constitución Española, parece que tenga un gran interés en debilitarla y arruinarla. También tenemos un gobierno que coexiste con el independentismo y con los que vocean por una Tercera República. Si a todo esto sumamos las tramas oscuras y conspirativas en las que se encuentra implicado este gobierno desde el 11M, podemos percibir muy de cerca a la masonería.







Francia estaba siendo superada por España en todas las cifras tanto económicas como de empleo y nos estábamos convirtiendo en un serio rival de nuestro país vecino. España tenía bloqueada la Constitución Europea y muchas medidas económicas venían a favorecer la economía española como el pacto de Niza. La historia dentro de muchos años terminará por revelar si los acontecimientos del 11M, para derrocar al gobierno Aznar, tuvieron algo que ver con la masonería, si es así España se enfrenta a otro de sus tristes y peligrosos episodios y a un futuro bastante incierto. Velemos porque no sea así.



















Nuestros triunfos deportivos fruto de una política adecuada desde el COE de Ferrer Salat, de una educación física generalizada, del aumento del nivel de vida y de un ultraprofesionalismo de los espectáculos deportivos no es otra cosa que el canto de cisne de nuestra nación.







Pero la Nación histórica pervivirá, con otras unidades políticas, con otra cultura, como sobrevivirá el solar de Occidente aunque este desaparezca, y desde luego, lo que surja estará influido por nuestra cultura y nuestros genes, pero ésta no será ya más.




No nos pongamos tristes, no se puede vivir del pasado, hay que fabricar futuro, pero tampoco olvidarlo o encerrarlo como pretendía Costa.







Ya se lo dijo Kissinger a Carrero, antes de que éste muriera, cuando España se hace grande eso preocupa.

A vueltas con la natalidad

Como he expuesto aquí y aquí, los problemas teóricos de la demografía están asociados a una serie de pensadores y políticos que creen religiosamente en que sobra gente en el planeta, y claro desde luego no son ellos; de alguna forma están consiguiendo penar a quienes desean tener hijos en las sociedades desarrolladas, y lo hacen por sibilinos mecanismos impositivos, de manera que un hijo no sólo no viene con un pan debajo del brazo sino que se lo montan para que nos prive del nivel de vida que creemos merecer.






En las sociedades del Tercer Mundo, mucho más tradicionales y estancas ideológicamente, los mecanismos de esa clase de gente no funcionan, pero a medida que un país se desarrolla esto es peor. No tengo duda de que en el futuro los humanos desarrollarán nuevas técnicas, crearán economías de intangibles y de valor añadido, poblarán el mar y el espacio y reciclarán.






Hace dos siglos, el economista inglés Thomas Robert Malthus (1766-1834) publicó su "Ensayo sobre el Principio de la Población"; en él argumentaba que mientras la población crece geométricamente -al modo de la serie numérica 2, 4, 8, 16, 32, 64-, la producción de alimentos lo hace más lentamente, de forma aritmética -al modo de la serie numérica 2, 4, 6, 8, 10, 12. El reverendo Malthus aplicó esta tesis a su propia patria en un modelo dividido por etapas de un cuarto de siglo cada una.











En la primera etapa, la población y la producción de alimentos crecen paralelamente, como en el inicio de las series numéricas que he puesto como ejemplo: 2, 4. En la segunda etapa la población inglesa alcanzaría los 28 millones pero sería capaz de alimentar sólo a 21 millones. Obsérvese que no sólo se trata de que la necesidad sobrepasa a la capacidad para satisfacerla, sino que la diferencia entre ambas se dispara, se acelera.










En concreto, Malthus predijo que para el final del primer siglo de su estudio, en el año 1898, Inglaterra, con una población de 112 millones, sería capaz de alimentar adecuadamente sólo a 35 millones. Setenta millones de ingleses, por tanto, iban a morir de hambre en los albores del siglo XX. En Cuba no perdimos tanto.












Hoy, la población de Inglaterra apenas llega a los sesenta millones de habitantes, no tiene problemas de abastecimiento de alimentos y jamás ha sufrido hambrunas en las que hayan perecido millones.












El reverendo vivió en Inglaterra durante la Revolución Industrial pero se le escaparon dos efectos de esta. El primero: el avance tecnológico aumenta no sólo la producción manufacturera sino también la producción alimentaria. Y segundo pero no menos importante: las sociedades industriales tienden a reducir drásticamente su crecimiento demográfico vía menor natalidad.
















Estos detalles no impidieron que el maltusianismo sobreviviese durante años.














En 1968, Paul R. Ehrlich, un entomólogo de la Universidad de Stanford, quien siendo joven había visto sus campos de mariposas diezmados por culpa del desarrollo de la industria inmobiliaria, escribió el éxito de ventas The Population Bomb. Para dar una medida del maltusianismo del libro nada mejor que ver las primeras frases con las que se abre el prólogo: "La batalla para alimentar a toda la humanidad se ha acabado [...] En la década de los 70 y 80, centenares de millones de personas se morirán de hambre a pesar de cualquier programa de choque que se emprenda ahora. A estas alturas nada puede impedir un sustancial incremento en la tasa de mortalidad mundial, aunque muchas vidas podrían ser salvadas mediante drásticos programas para ampliar la capacidad de la tierra incrementando la producción alimentaria y distribuyendo más equitativamente el alimento disponible. Pero estos programas sólo proporcionaran un aplazamiento a menos que se acompañen con esfuerzos decididos y exitosos de control de la población."














Y esto, como digo, era solo el principio del prólogo. A lo largo de las siguientes doscientas páginas, Ehrlich escribía predicciones tan atrevidamente maltusianas como que "un mínimo de diez millones de personas, en su mayoría niños,se morirán de hambre durante cada año de la década de los setenta. Pero esto es un mero puñado comparado con el número de los que se morirán de hambre antes del fin de siglo".



Y estos millones que iban a morirse de hambre no había
que ir a buscarlos a algún lugar olvidado de la mano de Dios, tal vez en África, muy al contrario, Ehrlich afirmaba que "antes del año 2000" unos "65 millones de norteamericanos" iban a "perecer por inanición".







Ante tal hecatombe la postura de Ehrlich está clarísima: "Nuestra posición requiere que emprendamos acciones inmediatamente en nuestro país y que promovamos actuaciones efectivas en el ámbito mundial. Debemos tener control demográfico en esta nación, si puede ser mediante cambios en nuestro sistema de valores, o si no a la fuerza si los métodos voluntarios fracasan".















Los Estados Unidos de América no podían sostener, según el autor, una población superior a los 150 millones (esa era la población de Estados Unidos en 1950. En el momento de la publicación del libro, rondaba los 200 millones y hoy esa nación cuanta con una población de 300 millones). La cosa era tan grave que Ehrlich se apresuró a ofrecer ideas de control demográfico coercitivas, aunque reconocía que no se trataba de ideas propias sino de colegas suyos. Entre los métodos propuestos por el entomólogo, algunos son desestimados por él mismo, como por ejemplo la adición de sustancias anticonceptivas en toda la comida vendida en los Estados Unidos de América, que él no ve política ni científicamente factible.















Pero caben otras posibilidades más modestas y realistas, a saber: echar mano de la presión fiscal para aliviar la presión demográfica. Tal era la propuesta del senador Bob Packwood de Oregón de reducir las deducciones fiscales a la natalidad. O como propone el propio Ehrlich "se podrían gravar con impuestos de lujo los ajuares para niños, las cunas, los pañales, los juguetes caros..." y otorgar "premios a la responsabilidad" para las parejas que se abstuvieran de tener hijos o para los varones que se hicieran vasectomías. Para llevar todo esto a buen puerto habría que crear una Agencia Federal de la Población y el Medio Ambiente.







Si esto era lo que les esperaba a los estadounidenses, la medicina para los países menos desarrollados, cuya capacidad para auto alimentarse era aun inferior, tenía que ser necesariamente más amarga. Mucho más amarga. Los varones del subcontinente indio con más de tres hijos habrían de ser esterilizados a la fuerza. Ehrlich también recogía una propuesta de Paul Paddock que consistía simple y llanamente en acabar con todas las ayudas alimentarias tanto públicas como privadas a las naciones que no pudiesen autoabastecerse. Se trataba simplemente de acabar con las hambrunas acabando primero con los hambrientos de la forma más literal posible. Como en el caso de los perros rabiosos: muerto el hambriento, muerta la hambruna.






Medidas tan drásticas en una parte tan amplia del globo hacían imperativo un nuevo trazado de las fronteras africanas y del sudeste asiático.







Si el lector entrevé similitudes entre las propuestas de Ehrlich y las políticas antinatalistas de la República Popular China sus dudas se disiparán con la lectura este párrafo de How to be a Survivor (Cómo ser un superviviente) escrito por Ehrlich y Richard L. Harriman tres años después: "Así y todo, a aquellos que dicen que el gobierno no podrá nunca inmiscuirse en asuntos tan privados como el número de hijos que una pareja produce, puede que les espere una sorpresa desagradable. No hay ningún "derecho" sagrado a tener hijos. El argumento de que el tamaño de la familia es asunto de Dios y no asunto del gobierno será presentado sin duda -- de la misma manera que fue presentado en contra de la prohibición de la poligamia. Sin embargo el gobierno le dice a cada cual cuantos maridos o esposas puede tener y te mete en la cárcel si te pasas de la raya". (Ehrlich y Harriman 1971, pág. 33).












Recapitulando, el meollo de The Population Bomb puede resumirse pues en este párrafo: "Un cáncer es una multiplicación descontrolada de células; la explosión demográfica es una multiplicación descontrolada de personas. Tratar únicamente los síntomas del cáncer puede hacer que la víctima se sienta más cómoda al principio, pero acaba por morir -- a menudo, de forma horrible. Un sino similar le espera a un mundo con una explosión demográfica si sólo los síntomas son tratados. Debemos redirigir nuestros esfuerzos del tratamiento de los síntomas a cortar el cáncer de raíz.
La operación exigirá muchas decisiones aparentemente brutales y despiadadas. Puede que el dolor sea intenso. Pero el mal se encuentra en un estado tan avanzado que sólo con cirugía radical tiene el paciente la posibilidad de sobrevivir".








Se vendieron tres millones de copias de The Population Bomb y Ehrlich fue entrevistado por Johnny Carson en The Tonight Show.













Millones de americanos vieron la entrevista a Ehrlich esa velada. Entre ellos, en su casa de Illinois, se encontraba Julian L. Simon, un economista judío americano que hacía mucho que había dado el maltusianismo por inútil y carente de toda relación con los datos empíricos. Simon se había licenciado en Psicología Experimental por Harvard y había servido como oficial en la armada americana antes de recibir un MBA en la Universidad de Chicago y dos años más tarde, en 1961, un PhD en Economía Empresarial por la misma institución. Tras haber desempeñado diferentes puestos en la prestigiosa fundación conservadora Heritage Foundation y en la Universidad de Illinois, era catedrático de Ciencias de la Empresa en la Universidad de Maryland donde estudió demografía durante veinticinco años y era Senior Fellow en el Cato Institute. Simon escribió docenas de libros y más de doscientos artículos. Pocos días antes de su muerte fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Navarra. Simon demuestra en sus trabajos la falsedad pseudocientífica de las teorías neomalthusianas.







Es posible seguir los razonamientos siguiendo este enlace.













Finalmente, Simon publicó en 1996 The State of Humanity con el Cato Institute de Washington, DC. El libro contiene dos predicciones para el siglo que acabamos de empezar, que él no llegaría a ver pues murió el domingo 8 de febrero de 1998. Irónicamente, su muerte coincidió con el 200 aniversario de Ensayo Sobre el Principio de la Población de Malthus y el día de su funeral Simon habría cumplido los 66. La primera predicción no puede sorprendernos a estas alturas: "todas las condiciones materiales de la humanidad mejorarán." La otra aún sorprende menos: "los humanos continuarán quejándose de que todo va de mal en peor"

El cisma de Occidente y el protestantismo

A partir de 1378, la Cristiandad occidental sufrirá una escisión en su seno que pondrá en peligro la continuidad de la unidad; sin embargo, casi por un milagro se consiguió conciliar los espíritus encontrados.








La ruptura se produjo en diversos planos, no solamente por la existencia de diversos candidatos al puesto de Papa, y tiene que ver con los terribles acontecimientos que marcan el fin de la Edad Media, como la pequeña edad del hielo, la epidemia de peste negra, las disputas entre el papado y el Imperio alemán y la guerra de los 100 años entre Francia e Inglaterra; teniendo en cuenta que esta crisis no va a paralizar los cambios sociales sino a acelerarlos.






















Uno de los planos más complejos es el de carácter doctrinal, donde la mal resuelta oposición entre el nominalismo de Guillermo de Ockham y la escolástica clásica fue resuelta in extremis por la teología de San Juan Duns Escoto.









La disminución del poder de la nobleza y el aumento del poder de los reyes y el clero secular, así como el de la burguesía artesana y comercial ciudadana se confabulaban para promocionar iglesias nacionales en una premonición de lo que sería la ruptura protestante.






















La Iglesia de Occidente vivió uno de los momentos de mayor tensión en la Baja Edad Media. Durante el siglo XIV se da el largo episodio del Pontificado en Aviñón, trasladado a esta ciudad francesa por diferentes razones entre las que destacan la grave crisis que sufría Italia y el deseo de centralización fiscal por parte del papado, y el Cisma de Occidente con la elección simultánea de Urbano VI y Clemente VIII.









La extinción del Cisma se consigue con la elección de Martín V, en la centuria siguiente; pero los problemas no se resuelven, surgiendo con fuerza la vía conciliadora.









El triunfo del Pontificado se alcanzó con Martín V en el seno del Concilio. Respecto a la cultura y la espiritualidad, las convulsiones sociales, la presencia de la guerra como un hecho permanente y las duras oleadas de peste que merman Europa, causas y consecuencias de sí mismas, inducen a la toma de posturas y sentimientos contrapuestos y extremos: el más absoluto idealismo y el realismo más desgarrado; movimientos de rígido ascetismo junto a una escandalosa inmoralidad.









Aunque el foco central de la cultura siguió estando en manos de los clérigos, se observó una cierta secularización evidenciada en el laicismo humanista, cuyos primeros esbozos empezaron a aparecer en esta época.



















Cuando finalizó el cisma, aparentemente, sólo perduraba en Europa el problema de los husitas.




















Jan Hus, un sacerdote checo, tomando en parte la doctrina del teólogo John Wycliff desarrolló una teoría que ganó muchos adeptos en Bohemia. Hus decidió someter su doctrina al concilio de Constanza, y ahí se presentó con un salvoconducto del emperador Segismundo en el concilio donde se pondría fin al cisma de Occidente. Los ánimos estaban muy alterados y contrariando la lógica, la justicia y el derecho de hospitalidad quemaron a Hus; sus seguidores se radicalizaron y la posible ruptura se agravó por la connivencia de los nobles bohemios; pero las autoridades surgidas de Constanza supieron convencer a los nobles de que los husitas radicales ponían en tela de juicio su posición social, lo que llevó a un encuadramiento de los nobles en la Iglesia y a la destrucción militar de los husitas.




















La unidad católica era total en 1434 pero las heridas, en muchos aspectos, continuaban abiertas aunque ocultas, esto fue lo que ocurrió en el concilio de Basilea.







En el antiguo reino de Navarra, los reyes de la familia agramontesa perdieron su reino por bula papal ante su posicionamiento junto a Francia frente al papado, se les acusaba de protoprotestantes y fueron desalojados en 1512; sin embargo, las tesis de Lutero se publicaron en 1517 y el protestantismo entró en la historia en 1521. Los descendientes del rey de Navarra accedieron al trono de Francia abjurando del protestantismo hugonote con la frase: "París bien vale una misa".




















Las sectas protestantes se multiplicaron, y son de destacar el reformador suizo Calvino y el hereje aragonés Miguel Servet.

12 ene. 2011

El camino del símbolo

Si apreciamos la Historia de la humanidad, desde un punto de vista simbólico, podemos dividirla en cuatro grandes etapas. Estas etapas son consecuencia de un razonamiento moderno, es decir son vistas desde una perspectiva actual, dando más importancia a los tiempos más cercanos a nosotros y diluyendo los tiempos lejanos en masas más homogéneas.





















De esta forma, apreciaríamos una primera etapa animal donde hombre y mono se confunden, etapa inconsciente, irracional, casi vegetariana, de animal subido a un árbol, de comedor de fruta, sin ética, casi instintiva.






















Esta etapa primigenia podríamos calificarla de tiempo unitario, tiempo monario, monacal, de realización del TAO.





















Ying y yang se encuentran juntos, el animal coopera en la alimentación, en la procreación de forma comunitaria pero no de manera libre sino irracional, sin sojuzgar ninguna de las partes a la otra, en un perfecto equilibrio.









El equilibrio se rompe en el momento en que el hombre, convertido en ser inteligente, deslinda de forma mítica la ruptura de su unidad primigenia; es la segunda época, la época del cazador.






















En esta segunda etapa, el cazador es el máximo productor de alimentos para la familia, en tanto que la hembra sigue teniendo valor como recolectora y en la reproducción. En esta época, la ruptura del TAO se ha realizado pero el efecto todavía no es manifiesto, de manera que los mitos continúan siendo masculinos y femeninos, es la época del cazador.























En una tercera etapa tenemos la aparición de la agricultura, arte en el que la mujer va a desempeñar un papel importante pues genera la base alimentaria y procrea a los hijos, mientras que el papel del hombre aparece como valor complementario, es decir cazar. El hombre tiene su papel reproductivo, pero la esencia está en la hembra. Es la época de Ama Lur, la época tántrica, matriarcal, prearia.































Tras ese tiempo, y coincidiendo con las invasiones arias en Europa y las semitas y mogólicas en Asia, reaparece la idea del dios guerrero, la mujer deja de representar el valor fundamental; es la cuarta época, en la cual nos encontramos, la época patriarcal.








El hombre es mucho más de lo que la mente racional puede alcanzar a comprender. Para expresar la realidad del hombre, sólo el arte puede acercarse algo.

11 ene. 2011

Las representaciones del mundo

La historia es solamente uno de los mundos posibles; se produce el Big Bang por causas desconocidas aunque Hawking crea que sí lo son.










Como he propuesto aquí
, las diferentes lineas del tiempo nos llevan a diferentes posibilidades de funcionamiento de la historia que teóricamente no interferirían.














Las posibilidades del desarrollo histórico, sujeto al principio de indeterminación de Heisemberg, serían infinitas. Según cómo se desarrollara el azar y la necesidad, de los cientos de óvulos de mi madre y de los millones de espermatozoides de mi padre existo yo; dicen que al final en la lucha por fecundar a un óvulo hay diez o doce espermatozoides supervivientes y que cualquiera de ellos lo puede fecundar, pero eso cambia el mundo y aparecen cientos de mundos posibles.
















Junto a esto, está el mundo de la imaginación; nuestro cerebro recrea constantemente mundos posibles en la literatura, en el cine, etc.










Y al final, como decía Calderón de la Barca en "La Vida es Sueño", toda la vida es sueño y los sueños vida son. Descartes entendió como demostrable solo el Yo, y Kant entendió la existencia de los demás y la refutación del solipsismo como la existencia de Dios.

















El hombre busca ese mundo ideal imposible de encontrar, es un animal surgido de una evolución del cazador recolector y derivado a una sociedad básicamente agrícola hasta la actual locura de la sociedad de servicios.















Muchas veces buscamos arquetipos de la felicidad y la perfección, pero en el presente y en el mundo que puede ser real, literario o publicitario; o puede ser que en el pasado y, como dice Nassim Nicholas Taleb, reconstruyéndolos en el pasado a través de hipótesis refutables; o puede ser en civilizaciones lejanas en el tiempo o en el espacio (otros planetas), o puede ser finalmente en nuestra imaginación.
Eso es la autojustificación, lo que pude ser y no fui.


















La fuerza de la mitología, en relación con la religiosidad o no, como analiza Mircea Eliade. Mundos paralelos de la imaginación, edades oscuras imaginadas, Jauja, la Arcadia feliz, Tolkien, el mito del Grial, Homero o Hesiodo.


















Hoy en día, es posible guardar archivos, películas, obras de arte, microfilms y bancos de óvulos o semen. Podemos reconstruir el pasado imaginado, y pronto como en "Parque Jurásico" discurriremos el futuro.

10 ene. 2011

Personajes mitológicos

Resulta curiosa la facultad o debilidad de los seres humanos para revestir su vida de mitos y leyendas, de manera que resulte más interesante y confiable que el triste y mediocre entorno de la realidad.





A veces los personajes mitológicos crean religiones, y en algunos casos civilizaciones, confundiéndose con la idea de Dios en las diversas culturas.






Así por ejemplo, los modelos morales Jesucristo y Buda independientemente de las ideas religiosas que podamos tener.






En otros casos son personajes históricos engrandecidos moralmente y aliados a cualquier edad dorada que se nos ocurra, como por ejemplo Arturo, Roldán, el Cid, Ricardo Corazón de León, Sancho VII el Fuerte y, más modernamente, los Reyes Católicos y Felipe II.






Y en otros casos son personajes más literarios que legendarios, como por ejemplo: Merlín el Encantador, Beowulf, Amadis de Gaula, Tirant lo Blanc o Palmer de Inglaterra.






Pero ahora me referiré a esos personajes propios de las leyendas de los bosques europeos, asiáticos y americanos que probablemente esconden el recuerdo brumoso de otros homínidos.















El ambiguo significado original de la palabra troll parece haber pervivido algún tiempo después de que la antigua literatura escandinava fuese documentada. Esto puede verse en términos tales como sjötrollet (‘trol del mar’), sinónimo de havsmannen (‘hombre del mar’), un espíritu protector del mar y especie de equivalente masculino de la sjörå (véase huldra).







Gradualmente puede discernirse la formación de dos tradiciones principales sobre el uso de troll. En la primera, el troll es un descendiente directo de los jötnar escandinavos, grande y bruto. Se les suele describir como feos o con características animales como colmillos u ojos ciclópeos. Ésta es la tradición que ha llegado a dominar cuentos de hadas y leyendas (véase más abajo), pero también el concepto prominente de troll en Noruega. Como regla general, lo que sería llamado un «troll» en Noruega sería en Dinamarca y Suecia un ‘gigante’ (jætte o jätte, derivado de jötunn).















En los cuentos de hadas y leyendas, los trolls son menos la gente que vive junto a los humanos y más criaturas aterradoras. Particularmente en estos relatos aparecen con cualquier tamaño, variando éste desde el de los enanos hasta el de los gigantes. A menudo se les considera poco inteligentes (especialmente a los masculinos, pues las femeninas o trollkonor pueden ser bastante astutas), muy fuertes, de grandes narices, brazos largos, peludos y no muy hermosos (siendo de nuevo las féminas una excepción, al ser con frecuencia bastante atractivas). En los cuentos de hadas escandinavos los troles a veces se vuelven de piedra si les da la luz del sol.












Durante mucho tiempo se ha propuesto que la palabra «ugri», la etnia de los magiares, había originado la palabra «ogro» en la época en que los magiares llegaban a Europa, cometiendo saqueos y pillajes (año 926, durante la Edad Media). Su fama de crueles sanguinarios y malvados hubiese entonces permanecido en la mente de la gente de toda Europa, pero esta teoría está hoy en día abandonada por la mayor parte de especialistas. Se acepta al contrario que «ogro» viene del francés ogre, posiblemente derivado del latín Orcus, terrible dios del submundo (véase «orco»).








En italiano ogro es orco y actualmente se cree que la palabra fue por primera vez usada por Giambattista Basile (1575-1632). En francés el término fue originalmente usado por Charles Perrault (1628-1703) en su compendio de cuentos Histoires ou Contes du temps Passé, más conocido por su subtítulo Contes de ma mère l'Oye. En este libro de Perrault, publicado en 1697, aparece el primer ejemplo de ogro hembra (como «ogresa») en uno de los cuentos del libro: La Bella Durmiente, que Perrault había escrito basándose en un cuento del napolitano Basile. En 1698, un año después de la publicación del libro de Perrault, la Condesa de Aulnoy, Marie-Catherine Jumelle de Berneville (1650-1705), retomó el término ogre en su cuento L'Oranger et l'Abeille. A partir de la publicación de los cuentos de Perrault y de Madame de Aulnoy, el personaje del ogro se fue popularizando progresivamente, apareciendo cada vez más en otros cuentos de hadas.














En la mitología nórdica, los gigantes eran una raza mitológica con fuerza sobrehumana, descritos como la oposición a los dioses, a pesar que frecuentemente se mezclaban o incluso se casaban con ellos, ambos Æsir y Vanir. Su fortaleza es conocida como Utgard, y está situada en el Jötunheim, uno de los nueve mundos en la cosmología nórdica, separado de Midgard, el mundo de los hombres, por altas montañas y densos bosques. Cuando viven en otro mundo que no sea el suyo, parecen preferir cuevas y lugares oscuros.
















El Big Foot (en español, pie grande) es una criatura legendaria cuya existencia no se ha llegado a probar. Es uno de los críptidos más famosos junto al monstruo del lago Ness y el Yeti.







La comunidad científica dice que las pruebas existentes no son lo suficientemente convincentes y generalmente las consideran como el resultado de mitología, folclore o identificación errónea. Muchos profesionales y académicos afirman que los estudios adicionales son una pérdida de tiempo, pero los partidarios de su existencia piensan que la evidencia actual puede ser escasa y que ha de evaluarse objetivamente a medida que se vaya presentando. Otros, incluyendo una subcultura activa, compuesta generalmente por aficionados, continúan investigando y actualmente consideran la existencia del sasquatch como posible descendiente del Gigantopithecus.







Se le asocia un desagradable y fuerte olor, semejante al de heces, alcantarillado o de sudor humano.
Los sonidos que emite se describen como similares a agudos chillidos o silbidos o gruñidos graves, al igual que el yeti, por lo que algunos criptozoólogos sostienen que podría ser una especie emparentada con el yeti, la cual quizá llegó a América a través del Estrecho de Bering durante la última glaciación, tal y como hicieron los ancestros de los pueblos amerindios y diversas especies de animales. También se cree que podría estar relacionado con la mítica criatura llamada wendigo.
Con respecto a su alimentación, el antropólogo Grover Krantz escribe que "muchos observadores han descrito los alimentos que consumen los sasquatch; pero es una cuestión de opinión saber cuántos de esos informes son exactos." También agrega que "A grandes rasgos, lo describiría como omnívoro".







El Yeti o abominable hombre de las nieves o según los lamas del Himalaya como también lo conocen como Migou es un críptido, interpretado como un simio gigante emparentado con el Pie Grande norteamericano. Ante la ausencia total de pruebas, sólo se cuenta con relatos que lo describen como un simio gigante bípedo que se cree está localizado en las zonas boscosas de la cordillera del Himalaya.















Basajaun o Baxajaun es el señor del bosque, un personaje de la mitología vasca de prodigiosa talla y fuerza. Habita en los bosques de Irati en Navarra. Posee forma humana, con el cuerpo cubierto de pelo y una melena muy larga. Uno de sus pies tiene la planta circular, como la pezuña de una ternera.
Lejos de ser agresivo, es el genio protector de los rebaños de ovejas y éstas indican su presencia con una unánime sacudida de cencerros. Cuando se acerca una tempestad o los lobos, da gritos y silbidos en la montaña para prevenir a los pastores.







Basajaun aparece a veces en los relatos como un genio terrorífico de fuerzas colosales, mientras que en otros aparece como el primer agricultor del cual los hombres aprendieron mediante un ardid a cultivar el trigo.
Junto con Tartalo y los Gentiles (o Jentil), forma parte del grupo de gigantes de montaña en la mitología vasca.







Haremos bien en no despreciar estos mitos pues de ellos han surgido muchas veces los grandes movimientos de la humanidad.






PD. Para saber de bestiarios es interesante leer "Baudolino" y para saber de esoterismo se puede leer "El Péndulo de Foucault", ambas de Umberto Eco.

Etnología y cultura, linajes

La Travesía del Hombre, documental producido en 2002, ripeado del DVD publicado en España el 22-Enero-2009, avalado -pero no producido- por National Geographic, narra las investigaciones de Spencer Wells, genético que ha recopilado miles de muestras de sangre tomadas en distintas partes del mundo, para estudiar su ADN. Wells ha deducido que todos los seres humanos descendemos de un sólo hombre que vivió en África hace unos 60 mil años.

















El programa sigue a Wells en la travesía que realizó para replicar la salida del hombre de África y su posterior dispersión por el mundo. "Hemos trazado el árbol genético de la Humanidad buscando indicadores genéticos que se encuentran en la sangre y que se transmiten de generación en generación. Es un trabajo en el que ha colaborado gente de todo el mundo", señala Wells. La investigación genética lo lleva primero hasta África, donde surgieron los primeros humanos. En ese lugar Wells visita a los bosquimanos o sans: "son la tribu más antigua del mundo. Su ADN puede rastrearse 60 mil años en el pasado. Los primeros humanos en abandonar África son los ancestros de este pueblo".















Nuestra investigación muestra que sus parientes lejanos se fueron de África y comenzaron a trazar el árbol genealógico de la Humanidad. De ellos partieron todos los colores, los credos y las nacionalidades que existen hoy", asegura. Wells indicó que se sabe que los primeros hombres emigraron de África hace unos 50 mil años debido a la hambruna ocasionada por la última era glacial que sufrió la Tierra, y en la cual los desiertos, como el del Sahara, se extendieron y las especies de animales disminuyeron. “Zonas de praderas se convirtieron en desiertos y las presas escasearon. Los cazadores que antes atrapaban fácilmente el alimento, ahora lo buscaban con desesperación.















La Humanidad estaba a punto de extinguirse”, detalla. La siguiente parada de los antiguos humanos fue Australia. Allí, la investigación comprobó que los aborígenes australianos comparten los mismos ancestros con los bosquimanos actuales. “La sangre de los aborígenes australianos me dice que han heredado un marcador muy antiguo africano, de unos 50 mil años, mientras que los africanos no tienen ningún rastro en la sangre de los aborígenes australianos. Entonces, el tráfico humano se produjo en un solo sentido: de África a Australia”, puntualiza. "Antes de realizar la película conseguimos muestras de sangre en la India.
















Apareció un marcador en la sangre, una variación igual a la de aborígenes australianos. Con esto pudimos demostrar que sus antepasados deben haber tomado una ruta que pasó por la India cuando salieron de África", explica Wells. Poco después, un segundo grupo de africanos viajó hacia el norte, estableciéndose en el Medio Oriente, la India y luego en Asia Central. De este segundo grupo viajó gente a China, y no volvieron a tener contacto con otros humanos. Tras generaciones, desarrollaron la apariencia física que hoy los caracteriza. Los primeros hombres que llegaron a Europa, en tanto, provenían de Asia Central, dice Wells. "Pareciera ser que la humanidad llegó hasta Asia Central y permaneció allí unos 10 mil años antes de que salieran grupos a poblar el resto del mundo. Por eso todos los descendientes de estos pueblos que ahora habitan el planeta tienen el ADN de un único hombre que vivió en Asia Central hace 35 mil años". El genético afirma en el documental que los chinos, rusos, indígenas americanos, europeos, hindúes y demás grupos étnicos del planeta tienen un marcador genético en común, que han heredado a través de su historia.

















La separación por razas, acotó, ocurrió hace apenas unos 20 mil años, condicionada por el lugar y el clima, pues a menor calor era necesario reducir la cantidad de melanina (sustancia que da el color de la piel) y, por ende, poseer una tez más clara para absorber los rayos solares y producir vitamina D. De Asia Central partieron también hasta Siberia, para luego cruzar el círculo polar Ártico, adaptándose a temperaturas inferiores a los 70° bajo cero. "Este segundo grupo de siberianos son los ancestros de los indígenas americanos. Nuestra investigación ha demostrado que la mitad de ellos desciende de un sólo hombre que cruzó el Estrecho de Bering hace 13 mil años, lo que sugiere que el grupo de viajeros que cruzó de Asia a América contaba con sólo dos o tres hombres", asegura Wells.







El experto concluye que todos los seres humanos tienen un ancestro común "de hace apenas dos mil generaciones, lo que disminuye drásticamente la importancia genética del concepto de raza".

Este estudio es uno entre muchos de los realizados por instituciones de investigación estatales y no estatales, universitarias y no universitarias de todo el mundo pero lo cito por su característica de trabajo público ya que muchos otros estudios son de carácter por lo menos discreto.
















En esta gran expansión, se conformaron los pueblos y las razas como descendientes de linajes; con el tiempo el aislamiento de los pueblos dio paso a una expansión que creó pueblos mestizos en los límites de los territorios, dio lugar a mezclas de pueblos nómadas que se establecían temporalmente en territorios.














Ejemplos de esto son las expansiones nórdicas que proceden de mezclas raciales existentes en el Cáucaso, que se desplazaron a Escandinavia para luego desparramarse en el sur, en las sucesivas oleadas de los pueblos asociados a las culturas preceltas, celtas, nórdicas y eslavas.








En España, es de destacar el caso de las culturas del vaso campaniforme que desde la península se extendieron por todo el área indoeuropea; en el colegio hablaban con cierta imaginación de la primera proyección cultural de España en Europa; y el caso vasco, pueblo que, siendo heredero de grupos de linaje caucásicos preindoeuropeos, dominó y se convirtió en élite cultural de pueblos indoeuropeos posteriormente.















En relación con los tiempos actuales, las poblaciones, gracias a la movilidad producida por la tecnología, se desplazan a distancia por razones de trabajo, gusto o necesidad creando espacios cada vez más multiétnicos.







Este es el caso de los USA; pero en ellos prevalece una cultura aunque influida y modificada, así, hasta 1914 se entendían como herederos de la cultura británica y a partir de ahí, pasada la edad de la inocencia, se entendieron como hijos de Europa (Occidente) mitificada en el París de la torre Eiffel; hoy día su cultura está más influida por grupos étnicos distintos.